Posteado por: Leticia en: Febrero 1, 2010
Les comparto lo que en estos días he estado ocupando mi tiempo, entre otras cosas.
Primero aclaro que personalmente me gustan mucho conocer todas las culturas del mundo. Me parece que la humanidad, a pesar de todo, a lo largo de su historia aún tiene una herencia invaluable que dejar a la contemporaneidad.
Allí encontramos toda clase de pueblos, lenguas, territorios, construcciones, costumbres, idiosincrancias. Siempre me muestro muy ‘curiosa’ al respecto todo el tiempo estoy preguntando sobre la historia de las cosas, de las personas, de hechos mismos. En fin, forma parte de quien soy, nada más: amante de la humanidad.
Un verdadero hijo de Dios reconoce las ‘huellas del Creador’ sea donde fueran que se encuentran.
Buscando imágenes étnicas, hallé un hermoso dragón chino. Éstos son, para los hermanos orientales, símbolo de la buena fortuna y prosperidad, protectores de las personas. Por supuesto que se trata de figuras icónicas pero debemos recalcar su aspecto mítico, no son seres reales, no los encontramos en la naturaleza, sino que son producto del invento humano sumada cierta inspiración sagrada, me atrevo a decir. Estos ’seres celestiales’ son representaciones de la auténtica religiosidad de los hombres nacidos en aquellas tierras del Este.
Respetando profundamente lo que para ellos significan estos íconos sagrados, me aventuré a pintar un dragón chino. Les profeso admiración a estos pueblos en sus tradiciones más íntegras, expresión de una respuesta a una llamada, una vocación del Creador, de Dios quien, en mi opinión, se da a conocer de las más diversas maneras.
Para mí, estudiar, conocer todo esto es un modo de acercarme a Dios. Pienso: ¿por qué Dios habría de dar un mensaje a unos que en última instancia no estuviera dirigido a todos? Al fin y al cabo, chinos, hindúes, americanos, africanos , europeos… todos tenemos un común denominador: somos personas humanas. Compartimos la misma naturaleza: la humanidad. Y esto es indiscutible.
Entonces trato de adentrarme en los misterios sagrados de la historia que relata cómo Dios se manifiesta en todo y en todos.
Y aquí estoy, en medio del trabajo artesanal. Un hermoso dragón chino.
Posteado por: Leticia en: Enero 29, 2010

Posteado por: Leticia en: Enero 28, 2010

(Beato S.S. Juan XXIII)
Posteado por: Leticia en: Enero 19, 2010
EL REFLEJO DE LA VIDA
Con ganas de escribir algo en el blog, suelo recurrir a los cuentos, las historias, me gustan mucho. Son un fiel reflejo de la realidad, pero son siempre parciales, hay que tener muy en cuenta eso, los cuentos sólo dicen una parte de la verdad…
Apenas abro un librito que tengo de narraciones con enseñanzas para usar en clase, lo abro y me encuentro con esta historia de un autor anónimo, y me pareció interesante mostrarla.
‘Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto al pozo, en la entrada del pueblo. Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
- Yo nunca he venido por estos lugares. ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano le respondió con otra pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
-Egoístas y malvados, por eso me siento contento de haber salido de ahí.
-¡Así son los habitantes de esta ciudad! -le respondió el anciano.
Y el joven decidió seguir su camino.
Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
- Acabo de llegar a este lugar: ¿cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anicano nuevamente contestó con la misma pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde provienes?
-Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores -replicó el joven- Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separame de ellos.
-¡También los habitantes de esta ciudad son así! -respondió el anciano.
Entonces, el joven decidió quedarse un tiempo en el pueblo.
Un pastor, que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y había escuchado ambas conversaciones, apenas el joven se alejó le dijo al anciano:
-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?
-Mira – le respondió- cada uno lleva el universo en su corazón. ¡Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado tampoco lo encontrará aquí! En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también amigos aquí leales y fieles.
Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas.
¡Encuentran siempre lo que esperan encontrar!’
Rescatemos la conclusión sabia de este anciano al final del cuento.
Al fin y al cabo, parece ser que la vida nos responde según lo que buscamos de ella. Según este hombre la vida es un reflejo del alma y cada persona vive lo que tiene por dentro… pero, me pregunto si nuestra existencia es sólo proyecciones de nuestros sueños o en verdad hay algo mucho más grande que eso…
Y si la vida se tratase de meras proyecciones del alma… de dónde nos vienen?
Por otro lado, sí tiene mucha razón, mucho de los que nos pasa, es aquello que queremos encontrar. La violencia engendra violencia, el amor engendra amor… el que a espada mata, a espada muere… cosecharás tu siembra…
Si, es verdad, pienso que todos hemos tenido la experiencia de haber ‘comprobado’ estos principios, pero lo apasionante de esta Vida es que siempre hay Alguien que quiebra la reglas!! Lo cual está muy bueno porque de lo contrario sería super aburrida!
Ustedes se preguntarán quién puede romper las reglas de la Vida?Y… el que inventó el juego, el que creó las mismas reglas y tiene el poder de cambiarlas: DIOS.
Seguramente Dios debe tener, me gusta imaginármelo, en su ‘reglamento del juego de la Vida’, un par de cláusulas que se reserva para Sí Mismo, de manera que Él nunca pierde y todos los que juegan con honestidad siempre ganan…
Si esta Vida se tratara al final de ‘cosechar lo que sembramos’, qué pobres seríamos!! Pero la generosidad sobreabundante de su Amor, rompe las reglas para favorecer a todos. Recuerdo esa parábola de Jesús en la que al final de la jornada de trabajo a todos los obreros les paga el mismo salario. A unos los llamó a trabajar a la mañana, a otros al mediodía y a otros al atardecer, por lo que hubo unos que trabajaron más que otros. Al momento de la paga, éstos esperaban recibir más que los últimos, pero no fue así. Y el dueño del campo les recuerda el trato: ‘amigo, acordamos que te pagaría tal cantidad de dinero… si al que vino después tuyo le pago lo mismo… ¿qué te importa si soy generoso?’ Y tiene toda la razón, el dueño del campo, hace lo que mejor le parece con sus bienes. A su palabra no faltó, por lo tanto no se lo puede considerar como una injusticia… simplemnte es generoso con los últimos…
Extraña lógica la de Dios, pero es la más perfecta. No se trata de justicia ni de equidad, se trata de PERFECCIÓN, de AMOR, porque lo único perfecto es el Amor…
Así que, si deciden mudarse de ciudad… por las dudas, antes de preguntarle a algún vecino de edad sobre los habitantes del lugar, pregúntense a sí mismos: ‘¿qué ofrezco?’, porque para recibir, primero hay que DAR…
Saludos
Posteado por: Leticia en: Enero 14, 2010
Posteado por: Leticia en: Enero 8, 2010
Hablando de todo un poco…
Como saben, me gusta mirar películas, me entretienen bastante, más todavía si son buenas películas. Lo digo desde el punto de vista no sólo de la trama de la historia, también de los actores involucrados, la calidad filmográfica, etc…
Películas, series televisivas, alguna que otra ‘novela de TV’ también, son, a mi parecer, las nuevas novelas, relatos, historias, cuentos, que disfrutamos y con los cuales soñamos, nos alegramos y entristecemos, y aprendemos muchas cosas. Historias que asimilamos no por medio de la lectura (excepto en las que debemos leer los subtítulos, ja!), sino por medio de la integración de los sentidos de la vista y el oído, no por interpretar letras (lectura), sino por imágenes. Es un modo alternativo muy válido de transmitir cultura, en última instancia, que nos proporciona nuestro super tecnificado siglo XXI…
Hago estas aclaraciones previas sólo para que el mensaje principal de esta entrada se pueda comprender mejor desde el punto de vista de su autora: Yo.
Estos días de vacaciones, me entretengo, entre otras cosas, tejiendo y mirando TV. He descubierto algunas nuevas series, he vuelto a ver algunas pelis, en fin, es muy bueno tener la oportunidad de mirar y volver a ver las películas o capítulos ya vistos. Es como si uno cada vez los saboreara con mejor gusto.
Sumado a esto, el reciente fallecimiento de un gran artista argentino: Sandro, y la gran conmoción y repercusión que su muerte trajo a todos, me mueve a escribir algo al respecto.
Un género filmográfico que me gusta es, definitivamente, la ciencia ficción. Encierra un cierto misterio y, en el fondo, pienso que los espectadores ‘creemos’ más en estas cosas que en lo que llamamos ‘vida real’. O, al menos, hoy día ‘gracias’ al grandísimo caudal de producciones de este género, se nos está haciendo difícil distinguir realidad y ficción. Un slogan de un conocido canal de TV nos lo recuerda, por ejemplo: ‘Pasa en las películas, pasa en TNT’. Como si ese canal pusiera en el aire una programación que no fuera otra cosa que mera ficción. Es confuso.
En fin, observando el profundo dolor de los fans de este gran artista que mencioné más arriba, y habiendo seguido un poco el proceso de intervenciones quirúrgicas, recuperaciones y demás tratamientos terapéuticos. Me llevó a pensar en la actitud que tenemos las personas de estos tiempos respecto de la vida y la muerte.
Pienso que padecemos de una gran ingenuidad y de un agudo infantilismo al esperar todavía que se invente una ‘poción, un brevaje que nos obtenga la inmortalidad’. Y si… a veces, y digo por experiencias personales, una habla con algunas personas, con médicos y es como si en el fondo de su corazón guardaran la ilusa esperanza de conseguir la inmortalidad. No quiero sonar burlista, aunque confieso que me causa gracia, es como una fábula… ‘El sapo y el buey’, por ejemplo. Cuando recordamos las fábulas, es ineludible ese sabor cómico que destilan dada la sana ironía de sus autores al constatar deseos absurdos… el sapo quería ser tan grande como el buey… y terminó reventado literalmente por haberse inflado así mismo de tan alta presunción.
Vivimos pensando que no queremos morir y en ello gastamos todo lo que tenemos, lo más valioso: nuestro tiempo. Ponemos en pretenciones descabelladas nuestros más profundos deseos: tener una figura corporal esbelta, la sonrisa perfecta, un auto 0 km, una casa lujosa lleno de confort, aparatos electrónicos de alta tecnología… y cuanto esta sociedad ‘de avanzada’ pone a nuestro alcance.
Vivir desforadamente, esto es, probar todo, cosas, experiencias, incluso personas en el más corto tiempo posible, más que nada mientras nos conservamos ‘presentables’, es decir con cierta salud y una ‘actitud juvenil’, que termina siendo adolescente, infantilista. El ideal del eterno adolescente está totalmente vigente en nuestra sociedad, aunque no se presente así como tal, subliminalmente ese es el mensaje de fondo que nos trae el medio sociocultural, sin dudas.
A veces me parece que las películas futuristas de ciencia ficiión hechas hace nada más que 20 años atrás se están volviendo realidad. Cuando vemos uno de estos films, a veces nos reimos porque nos resulta ridículo el modo de vivir de esas personas del futuro. Constatamos, por medio de la ficción, cómo estas personas SE HAN ENAJENADO de tal manera y a tal punto como consecuencia de ciertos avances técnicos y el mismo estilo de vida que esto trae aparejado. A veces… y lo confieso como experiencia subjetiva personal: mi psicosis, de una!! respiro profundo y me tengo que preguntar: ‘¿de qué lado de la pantalla estoy?!!’
Es como si de golpe hubiéramos perdido la memoria y sufriéramos de una amnesia colectiva. Me refiero a la sociedad en general, y yo me doy cuenta de esto por las personas con las que vivo más cercanas: mi familia, vecinos, conocidos…
Es un proceso que no sé si decir gracias a Dios o qué pero yo, al menos, una vez que aprendo algo, si constato que es cierto, lo encuentro verdadero, y definitivamente ningún otro argumento o hecho lo puede desmentir, listo!! es así!! suelo decir. Me aferro a la realidad, esto no significa que me cierro a que tal o cual conocimiento no pueda ser modificado, al contrario, aprender todos los días es uno de mis ideales. Pero dudar de PRINCIPIOS INDUBITABLES???, NUNCA!!! OBVIO!!!
Ocurre que, por ejemplo, en el campo de la medicina, pongamos por caso, veo que referentes importantes de esta área dudan de cosas que en décadas anteriores no se ponían en tela de juicio, obviedades, cosas que se daban por sentadas. Y son este mismo tipo de dudas las que llevan a poner en acto procedimientos ‘terapéuticos’ injustificables. O también he notado que la ‘historia’ se está dejando de lado, gravísimo error, la ciencia nunca se regenera desde el punto 0 (cero). Se puede volver a un cierto punto neutral, por decir, pero nunca se puede eliminar, aniquilar, anular lo que ya pasó. Los hechos ocurridos dejan una huella indefectible en todo. Y descartar ciertas prácticas medicinales o más aún de prevención de la salud o simplemente, pero no menos importante criterios de salud, es terrible.
Pienso que ya hemos alcanzado una época histórica en la que los grandes relatos futuristas como el conocido ‘Mundo ideal’ de Aldoux Huxley ya no son ’profecías’, sino que los estamos viviendo en carne y hueso. Más o menos, con alguna que otra variante… El mundo que se ‘predijo’ por los grandes de la ciencia ficción ya lo estamos palpando, lástima que a veces se constata nada más que las supuestas ‘ventajas’ y no se habla mucho de las terribles consecuencias.
Al final, volvemos al principio, como siempre. El malsano deseo de ’ser como dioses’, el pecaminoso deseo de poseer atributos divinos: inmortalidad, belleza, perfección… A un precio que no podemos pagar. Lástima que nosotros entendemos todo al revés y terminamos metiendo la pata hasta la coronilla! Y cuando nos damos cuenta de dónde estamos parados, no sabemos para dónde disparar!
Para ir terminando… ‘me olvidé de vivir’ es la letra de una hermosa canción del conocido cantante Julio Iglesias, viene a manera de ilustración de este post. También una peli: ‘La muerte le sienta bien’ con Meryl Strep, una de mis actrices favoritas. Canciones, películas de hace tiempo, pero que sería bueno volver a escuchar. El querido recordado Fredie Mercury: ‘Who wants to live for ever?’
Y si… después de todo, quienes tenemos fe, esa fe es inamovible, sabemos con certeza que este mundo, esta vida es pasajera… que la Vida Eterna, la Inmortalidad, la Belleza, vienen de la mano de la Santidad, de lo que agrada a Dios. Dios no se quiere guardar esos atributos sólo para sí, nunca fue su plan, eso, nos lo demostró hace un par de milenios atrás… Dios, sin duda nos regala generosamente la felicidad y hasta a un precio accesible
! La cuestión está en que nosotros no perdamos la cabeza por querer conservarla…
Posteado por: Leticia en: Enero 4, 2010
LA LITURGIA DE LAS HORAS
Así se le da el nombre a un ‘librito’, no tan popular entre los fieles católicos, que contiene un tesoro espiritual grandísimo.
Pienso que escribir la primera entrada del año en el blog sobre la oración, es una muy buena manera de empezar.
Llamado también Breviario, se trata de una compilación prolija y casi exacta de toda una forma de orar, rezar. Aunando poemas religiosos o himnos, los salmos bíblicos, pasajes de la Escritura, preces… la Liturgia de las Horas es, después de la santa Misa, la oración por excelencia que reza la Santa Iglesia.
Sobre todo, se les recomienda a los sacerdotes y consagrados esta oración, pero, después del Concilio Vaticano II, dado que los fieles laicos alcanzamos mayor participación en los asuntos de la Iglesia en general, se vió la conveniencia de ‘popularizar’ entre los laicos esta oración.
Es una oración litúrgica, es decir, en ella hay acción eficaz del Espíritu Santo. Tiene cierta solemnidad, forma parte del culto oficial de la Santa Iglesia. Hay que distinguirla entre el rezo del santo rosario, las novenas a los santos o a la Virgen María, las devociones particulares, entre otras…
LAUDES por la mañana, VÍSPERAS, por la tarde, COMPLETAS, por la noche, son las tres más importantes. También hay otras, pero esas sólo las rezan los monjes/as contemplativos ya que para poder rezar dignamente este Santo Oficio, hay que organizar muy bien las horas, el trabajo, el descanso del día. No es cuestión de repetir vaciamente oraciones de un libro, sino vivir el día en función de la oración misma. La cual es momento explícito de comunicación con Dios, de ofreciemiento, de arrrepentimiento, de acción de gracias…
Hace muchos años que suelo rezar la Liturgia, más que nada casi siempre rezo VÍSPERAS ya que por mi ritmo de vida, es el horario de la oración que, según mi vida espiritual, mejor me conviene. La vida de los laicos es agitada, no digo que la de los consagrados no lo sea, pero, nosotros, al tener que atender cuestiones muchas veces meramente mundanas por nuestra misma vocación, hace que debamos elegir bien cómo, cuándo y dónde rezar.
No basta con tener fe, esa fe en Dios debemos hacerla crecer o de lo contrario se debilita y muere. Y el mejor medio para aumentar nuestra fe es la oración, sin lugar a dudas.
Les cuento un poco más acerca del rezo de la liturgia, personalmente a mi me ayuda mucho en mi vida espiritual. Los himnos introductorios han sido escritos por autores religiosos, no se los considera ‘inspirados’ al modo de las sagradas Escrituras, pero igualmente, es una obviedad que nadie puede escribir semejantes alabanzas a Dios sin estar movidos por el Espíritu Santo. Estos himnos forman parte de la Santa tradición de la Iglesia a lo largo de los siglos. Luego una tríada de salmos con antífonas (frases) que se repiten antes de comenzar a rezar el salmo y al finalizarlo. Una lectura de un par de versículos de la Palabra, un Responsorio breve, el cántico Evangélico (el canto de Zacarías, o el de la Virgen María o el de Simeón según sean laudes o vísperas o completas), preces (intenciones en las que pedimos por todos y por todo), el Padrenuestro y una oración final.
No hace falta entrar a un templo para rezar, es excelente orar delante del Santísimo sacramento, pero… esto tiene la desventaja de que nunca estamos solos ante el Señor, al ser un lugar público, siempre hay personas ‘merodeando’ y eso nos puede distraer. O, lo cual no es menos importante, exponer el momento de nuestra intimidad espiritual con Dios. Es necesario que esa intimidad exista, sea real. El culto público y comunitario es absolutamente necesario, pero en la misma medida o quizás aún más, la soledad, el secreto de la oración personal no debe ser menospreciado. Qué mejor ejemplo que el de Jesús quien al finalizar su jornada de prédica, de anuncio, después de curar enfermos, hacer milagros… se retiraba solo, sin sus discípulos, a orar con su Padre. Y Él mismo nos los indica: ‘Cuando oren… retírate a tu habitación y ora a tu Padre en lo secreto y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará’. En otras palabras nos dice Jesús, ‘hagan intimidad con el Padre y no divulguen ni alardeen del tesoro espiritual de su oración’. Después de todo, como dice el Señor mismo también: ‘al árbol, se lo conoce por sus frutos’. Nadie puede dar frutos buenos, si no cuida de su árbol por medio de la oración.
Y si bien, la secuencia de la Liturgia de las Horas es un tanto compleja, sólo es cuestión de dedicación, buena voluntad y un santo deseo de Dios el hecho de que aprendamos a rezarla apropiadamente.
Cuando he tenido oportunidad de enseñarla en clase a mis alumnos, más o menos, lo he hecho. Muchos me critican de insensatez al respecto, pero yo no lo veo así. Ningún esfuerzo es demasiado pesado cuando se trata de cultivar nuesta vida espiritual. Si quienes tenemos la tarea de dar a conocer los tesoros espirituales de la Iglesia, no nos preocupamos por rezar y difundir todo tipo de oración… ¿qué enseñamos entonces?
En fin, espero que al leer este post al menos se les cruce por la cabeza la idea de habituarnos más a la oración, a la manera de un propósito personal quizás, rezás más y mejor.
Pidámosle al Señor:
‘¡Maestro, enséñanos a orar!’
Amén
Posteado por: Leticia en: Diciembre 31, 2009
Mis mejores deseos para ustedes, tod@s l@s que siguen este blog, les hago llegar a través de este medio mis saludos y buenos augurios para este Año Nuevo.
Que el Señor guarde en el tesoro de su Sagrado Corazón todo lo que vivimos en este 2009, lo lindo y bueno, lo malo y lamentable; las alegrías y las penas… TODO… para que sólo bajo su Santa Mirada todo se convierta en BENDICIÓN.
¡QUE ASÍ SEA!
Posteado por: Leticia en: Diciembre 27, 2009
27 de diciembre
San Juan Apóstol y Evangelista
Es verdaderamente destacable la obra del cuarto evangelista en la misión de la Iglesia. Cierto misterio ronda su figura, su apostolado. ¿Es este Juan el ‘discípulo amado’?
En mi humilde opinión, yo creo que sí. El discípulo amado, al que Cristo más amó por su fidelidad, por su delicadeza de corazón y su capacidad para comprender las palabras que predicaba el Señor. El más joven de los 12, Su predilecto.
En el tiempo de la Iglesia, es decir, luego de la efusión plena del Espíritu Santo en Pentecostés, San Juan se vuelve el apóstol teólogo, aquel que tiene particularmente un espíritu profético muy agudo, muy sensible a las cosas de Dios. Es extraordinaria su capacidad para descifrar ‘los signos de los tiempos’, esto es, los signos que Cristo resucitado va dejando día a día en la comunidad de los suyos, de los bautizados.
San Juan es comparado con el águila, ave que se destaca por poseer una visión prodigiosa desde las grandes alturas. Y así lo deja demostrado en todos los escritos que conservamos de él que forman parte de la Sagrada Escritura, especialmente, debemos tenr en cuenta que él mismo es quien escribe el relato evangélico más espiritual y elaborado de los cuatro. Y, porsupuesto, el último libro de la Escritura: el Apocalipsis. Libro que resulta ser sumanente profético para nuestros tiempos. Escrito en un lenguaje simbólico hace, de modo más factible, que dicha simbología sea la clave de interpretación eficaz de muchos hechos por los cuales la Iglesia de Cristo deba atravesar, más allá del tiempo histórico que transcurra cuando se leen sus páginas.
San Juan fue el discípulo que todos deberíamos anhelar ser: dócil, humilde, obediente, con una fidelidad que vence el temor a la muerte -él fue el único discípulo varón que lo acompañó hasta el pie de la cruz-.
Cristo lo recompensa de un modo inimaginable, por su misma fidelidad nacida del amor auténtico y puro del discípulo hacia su Maestro.
San Juan y San Pablo son los dos grandes Apóstoles de Cristo, leamos y releamos todas sus enseñanzas, de ellos aprendemos la Sana y Santa Doctrina de Cristo.
Tú que revelaste a Juan tus altísimos decretos y los íntimos secretos
de hechos que sucederán, haz que yo logre entender cuanto Juan ha contado.
Déjame, Señor, poner
mi cabeza entu costado.
Tú que en la cena le abriste la puerta del corazón, y en la trasnfiguración
junto a Tí lo condujiste, permíteme penetrar en tu misterio sagrado.
Déjame, Señor, posar
mi cabeza en tu costado.
Tú que en el Monte calvario entre tus manos dejaste el más santo relicario:
la carne donde habitaste; Tú que le dejaste ser el Hijo bienadoptado.
Déjame, Señor, poner
mi cabeza en tu costado.
Y tú, Juan que a tanto amor con amor correspondiste y la vida entera diste
por tu Dios y tu Señor, enséñame a caminar por donde tú has caminado.
Enséñame a colocar la cabeza en Su costado.
Amén
Posteado por: Leticia en: Diciembre 24, 2009
NOCHEBUENA
NATIVIDAD DEL SENOR JESUCRISTO
Una de las más lindas y enternecedoras celebraciones litúrgicas de los cristianos: El santo nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo.
Esa historia de la Virgen dando a luz en un pobre establo de animales en aquel pueblito de Judea, la adoración de los pastores, la estrella de Belén, está cargada de una connotación quizás demasiado romántica.
Dios elige un Pueblo, unas personas concretas, un momento de la historia humana determinado -la plenitud de los tiempos- y elige el camino de la Encarnación para redimir al género humano de su perdición eterna.
La mayoría de las veces, la verdad nos resulta muy cruda para asumirla, por eso tratamos de endulzarla con adornos anecdóticos así podemos tolerarla mejor… Pero lo cierto es que, si bien, el amor de un Dios eternamente enamorado de su creatura hace que lo terrible resulte enternecedor por su mismo amor, el Hijo de Dios nació en la mayor de las humildades y pobreza en que un niño pudo ser parido.
Sin lugar para su Madre ni su esposo San José, el niño Dios, nació cobijado en el calor de los animales que lo rodearon en el pesebre. Solamente unos pastores se acercaron a contemplar el divino nacimiento y unos misteriosos reyes magos, alcanzaron a ver semejante intervención de Dios sobre la humanidad.
Dios cumple su promesa, envía a su Hijo, el Verbo Eterno, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad se hace hombre sin dejar de ser Dios. No se presenta como un rey poderoso y lleno de riquezas, sólo el silencio de la noche, el amor incondicional de su Madre lo reciben en este mundo…
Y así son las cosas de Dios… se tejen en el silencio, en la humildad, en la pobreza, en el ANONADAMIENTO. El TODO, se asemeja a la nada, EL OMNIPOTENTE, se vuelve frágil y totalmente dependiente de los cuidados de sus padres, EL ALTÍSIMO se hace pobre y humilde…
Que en esta Navidad, este Niño Dios vuelva a nacer en cada hogar, en cada corazón. Que con toda buena voluntad nos abramos interiormente para poder ser iluminados por el Espíritu y comprender mejor este santo misterio de Nuestro Señor Jesús. Y, a imitación de Él, seamos en todo obedientes a la Voluntad Divina para que se cumpla en nosotros los planes que Dios tiene para cada uno, para todo el género humano.
Hoy nace el Sol Divinal
de la Virgen sin mancilla;
hoy el Eterno se humilla
y se hace hombre mortal.
Hoy la Reina celestial
pare al Rey del firmamento,
sin recibir detrimento
su pureza virginal.
Adórote, Verbo Eterno,
Hijo del muy Alto Padre,
nacido de pobre Madre
en la yema del invierno.
Gracias te doy, Niño tierno,
pues con tu divinidad
juntaste mi humanidad,
por librarme del infierno.
Amén.
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